
La adicción al juego o ludopatía es un trastorno que afecta principalmente al control de los impulsos, a la toma de decisiones y al sistema de recompensas que recibe el cerebro. Pedir ayuda para superar una adicción al juego suele ser un proceso lento y complicado.
Este tipo de adicción va deteriorando poco a poco la estabilidad económica, emocional y familiar de la persona que la padece pero también la del entorno afectivo y familiar que le acompaña.
Convencer a un familiar para pedir ayuda con su adicción al juego puede llegar a ser una tarea compleja ya que requiere de altas dosis de paciencia, información y una estrategia discursiva bien planificada y alineada.
Entender el problema y preparar la conversación
El juego como enfermedad y no como falta de voluntad
Concretamente, la adicción al juego es un trastorno de dependencia que altera el funcionamiento del sistema de recompensas cerebral y que está clasificado como una enfermedad mental desde 1980.
La persona con ludopatía, al igual que en otro tipo de adicciones, queda atrapada en un ciclo de búsqueda de sensaciones placenteras que hacen que se normalice el juego y se minimice el riesgo dificultando la capacidad para pedir ayuda con su adicción.
En contextos de adicción al juego suele ser muy habitual el desarrollo de comportamientos como mentir, ocultar posibles deudas o negar el problema en sí.
Comprender que la ludopatía es una enfermedad permite al entorno familiar adoptar una posición más empática y firme y facilita conversaciones constructivas que ayudarán a que el jugador acepte acudir a un centro de tratamiento de adicciones.
Trabajo de campo antes de hablar: información y opciones de tratamiento
Antes de abordar la conversación es necesario que el entorno familiar construya su propio proceso de preparación. De este modo, la conversación se podrá dar desde la seguridad y ofreciendo alternativas reales.
¿Qué se debe conocer antes?
- Tipos de prácticas que hay implicadas: apuestas deportivas, casinos online, máquinas tragaperras, póker, juegos para móviles…
- Mecanismos psicológicos del juego: refuerzo variable, ilusión de control y creencia de recuperación de pérdidas.
- Consecuencias económicas, sociales y emocionales
También resulta fundamental llegar a esa conversación habiendo explorado las posibles soluciones:
- Centros de tratamiento de adicciones
- Estrategia de reorganización de posibles deudas
- Límites económicos que la familia puede asumir
Finalmente, es necesario que los familiares hayan hablado previamente entre ellos para unificar el mensaje que van a transmitir ya que la existencia de contradicciones o desacuerdos pueden ser usados por el jugador para mantener la conducta y no pedir ayuda con su adicción.
Elegir el momento y comunicarse con firmeza y respeto
Escoger el timing y el entorno adecuados
La correcta elección del momento en el que se aborda la conversación puede determinar el resultado de la misma. Intentar hablar con la persona adicta justo después de descubrir una deuda, en una discusión o cuando el jugador está apostando solo generará reacciones defensivas, bloqueos emocionales y negación del problema.
Lo más recomendable será:
- Avisar de que se desea hablar de algo importante
- Elegir un momento de calma
- Buscar un espacio tranquilo y privado
- Evitar distracciones de pantallas o ruidos ajenos
- Disponer de tiempo suficiente para poder hablar sin prisas ni atropellos
De este modo, lanzamos una conversación que no será percibida como un ultimátum sino una invitación a buscar soluciones conjuntas para el problema.
Comunicación asertiva: hablar desde el sentimiento y no desde el juicio
La forma en que se transmite el mensaje es clave ya que ayuda a reducir la resistencia y facilita la reflexión del implicado.
Siempre será más eficaz hablar desde el sentimiento hacia la persona jugadora que desde el reproche o las etiquetas estigmatizantes. De este modo lograremos evitar un tratamiento de culpabilidad, vicioso o irresponsable y lo convertiremos en un mensaje de la adicción al juego como un problema tratable.
También puede ayudar el apoyarse en un discurso de validación inicial de la experiencia empatizando con la situación que llevó al inicio de la práctica pero sin justificar la conducta. Por ejemplo:
- Entendemos que el juego pudiera ser inicialmente una forma de evasión pero que, a día de hoy, se ha tornado en algo diferente.
- Podemos entender y empatizar con el estrés o el malestar emocional que diera inicio a la práctica pero destacando que el juego no está ayudando a solventar el malestar inicial.
- Entendemos que el juego se pudo iniciar como una forma de diversión y/o entretenimiento pero en la actualidad está generando muchos problemas.
Poner límites y recurrir a ayuda profesional
Establecer límites y dejar de rescatar al jugador
Una de las acciones que pueden prolongar la adicción al juego es la protección del propio jugador de las consecuencias que sus actos acarrean.
Es muy frecuente que los familiares o el entorno cercano se encarguen de:
- Pagar deudas
- Avalar préstamos
- Prestar dinero de manera continuada
- Ocultar el problema a otros familiares
A pesar de que estas acciones parten del cariño, pueden favorecer la continuidad de la ludopatía.
Por este motivo, es necesario llevar a cabo una confrontación desde el cariño en la que quede claro que las acciones que se llevan a cabo son desde el cariño y que están enfocadas en ayudar.
Para esto se establecerán límites firmes entre los que podrán estar la separación de cuentas bancarias, no firmar nuevos créditos ni préstamos de dinero, no permitir el juego dentro del hogar e incluso, valorar cambios en la convivencia si el problema se mantiene.
Gestionar la posible negativa inicial y valoración de intervención
Será habitual que la primera respuesta que dé el familiar implicado sea negativa. Esto se debe a la minimización del problema, una característica frecuente en la ludopatía y otro tipo de adicciones. Pero esto no significa que la conversación haya fracasado.
Para estos casos, será útil:
- Mantener la calma y evitar una discusión enconada
- Recordar que la ayuda está disponible cuando la necesite
- Repetir el mensaje de manera coherente en el tiempo
- Dejar escritos los límites y las opciones de tratamiento
Si los intentos fallidos se perpetúan, será importante acudir a un centro de tratamiento de adicción al juego que ayude a evaluar la gravedad de la situación y poder reconducir la conversación diseñando un plan individualizado tanto para el paciente como para el entorno familiar.
Cómo puede ayudar Centro Elphis en el tratamiento de la adicción al juego
Desde Centro Elphis trabajamos con programas terapéuticos personalizados que incluyen tanto la intervención individual como el acompañamiento y apoyo familiar centrándonos en los factores psicológicos, sociales y económicos implicados en el problema.
Nuestro equipo de profesionales se encargará de evaluar la situación, diseñar un plan terapéutico dirigido a abandonar la conducta de juego, así como trabajar sobre las demás causas subyacentes que pudieran estar relacionadas tanto con el inicio como mantenimiento del problema, todo ello con el objetivo no solo de instaurar una abstinencia inicial de juego, sino prevenir posibles recaídas.
Si crees que un familiar puede estar desarrollando una adicción al juego o lo que lees te resuena, no dudes en contactar con nosotros para ampliar información.





