
La abstinencia del alcohol es una enfermedad cuyos síntomas pueden presentarse a las pocas horas de dejar de beber en los casos más agudos. Entender su cronología ayuda a que tanto el paciente como su familia comprendan la patología y puedan actuar en consecuencia.
Qué sucede al dejar el alcohol
Decimos que una persona padece alcoholismo o adicción al alcohol cuando nos encontramos con un cerebro adaptado a la presencia continuada de alcohol y que al retirarlo de forma brusca, reacciona con una hiperactivación del sistema nervioso. Esta hiperactivación es la que provoca lo que llamamos síndrome de abstinencia y puede venir acompañado de síntomas físicos y psicológicos.
En España, el alcohol sigue siendo la sustancia de consumo más extendida y una causa importante de atención sanitaria. Según la monografía sobre alcohol de 2024 realizada por el Ministerio de Sanidad, los datos son esclarecedores:
- El 76% de la población de entre 15 y 64 años declaró haber consumido alcohol en el último año
- Más del 64% de la población de entre 15 y 64 años lo había consumido en el último mes.
- Y un 9% de la población de entre 15 y 64 años declaraba consumir alcohol a diario
Además de esto, el consumo de alcohol fue la causa del 36% de las admisiones a tratamiento por abuso de sustancias según el mismo estudio del año 2021.
Factores que cambian la cronología
No todas las personas sufren los mismos efectos cuando padecen alcoholismo. La intensidad de los síntomas dependerá de la cantidad de consumo, la frecuencia de consumo y la duración del consumo así como del estado de salud tanto físico como psicológico, de si hubo intentos previos de dejarlo y de si estos intentos previos estuvieron acompañados de supervisión médica o no.
Cronología de la abstinencia
La abstinencia alcohólica no aparece siempre de la misma forma ni con la misma intensidad, pero sí suele seguir un patrón temporal bastante reconocible. Entender esa evolución ayuda a explicar al paciente y a su familia qué síntomas pueden formar parte del proceso esperado y cuáles indican que es necesario pedir ayuda médica.
Primeras 6 a 24 horas
Durante esta fase aparecen los síntomas que motivan en muchos casos el consumo de alcohol. En esta fase los síntomas pueden aparecer entre las 6 horas y las 24 horas desde el último consumo.
Se caracteriza por la aparición de algunos de estos síntomas:
- ansiedad
- irritabilidad
- temblor
- insomnio
- sudoración
- náuseas
- taquicardia
- sensación de inquietud
De 24 a 72 horas
Esta suele ser la franja temporal de mayor vigilancia ya que los síntomas suelen alcanzar el pico a partir de las 24 horas y hasta el tercer día después del último consumo.
En este periodo podemos encontrar los siguientes síntomas:
- Alucinaciones
- Confusión
- Desorientación
- En los casos más graves puede darse el llamado delirium tremens
En los casos más graves en los que se produce delirium tremens, los pacientes pueden sufrir también fiebre y convulsiones.
Es la fase más complicada y requiere de acompañamiento para poder sobrellevar el malestar provocado.
A partir de los 3 días
En muchas personas, los síntomas físicos comienzan a disminuir en esta fase pero no podemos pensar que el proceso ha terminado.
En este periodo nos encontramos con:
- cansancio
- ansiedad
- cambios en el estado de ánimo
Al igual que en la fase anterior, los pacientes necesitan acompañamiento ya que el malestar residual es el que incrementa el riesgo de recaída.
Síntomas y señales de alarma
Reconocer los síntomas es importante porque no todos los casos evolucionan del mismo modo. En algunas personas, el cuadro se puede limitar a molestias físicas y nerviosismo mientras que en otras puede progresar rápidamente y requerir asistencia sanitaria urgente.
Síntomas frecuentes
Como hemos visto la sintomatología más habitual pasa por:
- ansiedad
- depresión
- fatiga
- irritabilidad
- temblores
- pesadillas
- sudoración
- insomnio
- náuseas
- dificultad para pensar con claridad
- malestar general
Síntomas en casos urgentes
En el caso de producirse alguno de los síntomas que detallamos a continuación, es necesario poner al paciente en revisión sanitaria de manera urgente:
- convulsiones
- fiebre
- confusión mental
- alucinaciones
- deshidratación
- presión cardiaca irregular
- delirium tremens
Cómo abordar la desintoxicación del alcohol
Cuando una persona con alcoholismo decide dejar de beber, el objetivo no debería ser solo superar los primeros días, sino hacerlo de la forma más segura posible. La prevención de complicaciones y de recaídas empieza por reconocer que la abstinencia puede requerir apoyo médico, psicológico y familiar, especialmente si el consumo previo ha sido intenso o prolongado.
Desintoxicación segura
Si el paciente ha estado bajo un consumo de alcohol prolongado en el tiempo y en altas dosis, dejarlo de golpe puede y sin control sanitario puede ser arriesgado. El tratamiento en estos casos puede requerir vigilancia médica para asegurar la hidratación, el control de las constantes vitales e incluir medicación para reducir los síntomas y prevenir complicaciones.
Superar las fases más complejas del síndrome de abstinencia no soluciona el problema. En el alcoholismo, la plena recuperación pasará por un enfoque holístico que incluya terapia psicológica, seguimiento médico y apoyo familiar tanto para el tratamiento en sí como para evitar futuras recaídas.
Por qué es importante hacerlo con ayuda profesional
Como hemos comentado, la abstinencia al alcohol no siempre evoluciona del mismo modo por lo que según el caso el acompañamiento profesional será necesario para impedir que el caso empeore rápidamente.
Contar con ayuda profesional permite valorar la situación de forma individual y decidir el formato de tratamiento más adecuado para cada paciente. Además, el equipo sanitario puede prevenir complicaciones, controlar los síntomas y acompañar a la persona en un momento en el que suele haber miedo, inseguridad y mucha vulnerabilidad.
Cómo puede ayudar Centro Elphis en el tratamiento por adicción al alcohol
En Centro Elphis, como centro especializado en el tratamiento de adicciones, hacemos un abordaje multidisciplinar diseñando planes de retirada individualizados, seguros y progresivos acompañados de psicoterapia que permita el aprendizaje de estrategias de regulación más allá del uso de fármacos, de esta manera no sólo promovemos la abstinencia al alcohol sino que trabajamos sobre el bienestar individual de la persona.
Estos planes resultan fundamentales para atravesar con seguridad las diferentes fases que tiene este proceso favoreciendo una recuperación estable, duradera y sin recaídas.
Si crees que tú o un familiar podéis estar atravesando por un proceso abstinencia del alcohol, no dudes en contactar con nosotros y te ayudaremos a evaluar tu situación.





