
Las benzodiazepinas, comúnmente conocidas como ansiolíticos, son un grupo de fármacos ampliamente utilizados para el tratamiento de la ansiedad, el insomnio y otros trastornos relacionados con la sobre-activación del sistema nervioso. Su potencial adicción y el hecho de ser medicamentos recetados por un profesional hacen que la adicción a las benzodiazepinas haya que abordarla con especial cuidado.
¿Por qué las benzodiacepinas son diferentes?
Receptores GABA A: el núcleo
Los receptores GABA son proteínas de las neuronas que se encargan de calmar el sistema nervioso permitiendo al cuerpo sentir relajación y sueño. Cuando, de manera natural, no logramos sentir ninguna de las dos es cuando entran en juego las benzodiazepinas.
Estos medicamentos se encargan de potenciar el efecto de los receptores GABA para que el cerebro funcione con mayor intensidad provocando efectos comunes como:
- Reducción de la ansiedad
- Sensación de relajación
- Facilidad para dormir
- Disminución de la tensión muscular
- Prevención de convulsiones en algunos casos
El problema surge cuando determinados fármacos son utilizados durante un tiempo prolongado ya que el cerebro se intenta adaptar a esta inhibición artificial generando tolerancia al fármaco y aumentando las probabilidades de que aparezca la adicción a determinadas benzodiazepinas.
Cuando el medicamento se retira de manera brusca desaparece la inhibición artificial y en su lugar, comienza un estado de hiperexcitabilidad basado en el desbalance entre inhibición y excitación que es finalmente la base del síndrome de abstinencia.
Datos de consumo en España
En España, según el informe EDADES 2024, el 27% de la población de entre 15 y 64 años ha consumido ansiolíticos alguna vez en su vida. El 12% lo ha hecho en el último año y casi un 3% lo hace a diario.
Si analizamos por sexo, el consumo es mayor entre mujeres, llegando al 15% en los últimos 12 meses frente al 9% en hombres.
El fenómeno de la abstinencia retardada
Uno de los aspectos más complicados en este tipo de adicciones es la abstinencia retardada o prolongada. Los síntomas pueden aparecer semanas o incluso meses después de haber suspendido el consumo, algo que se agrava cuando se ha hecho un uso prolongado o reducciones rápidas y no espaciadas en el tiempo.
El inicio y la evolución de la abstinencia van a depender principalmente de la vida media del fármaco.
Benzodiazepinas de vida media corta
Este tipo de ansiolíticos provocan un alivio inmediato debido a su actuación rápida sobre el sistema nervioso. El síndrome de abstinencia de este tipo de fármacos se caracteriza por:
- Los síntomas aparecen en las primeras 24 horas desde que se finalizó el consumo
- Se produce un rebote en los síntomas de ansiedad e insomnio
- La fase aguda del proceso suele ser menos prolongado
Benzodiazepinas de vida media larga
Estos fármacos tienen un efecto persistente en el organismo que puede llegar incluso hasta las 200 horas en algunos casos. El síndrome de abstinencia de estos se caracteriza por:
- Los síntomas aparece varios días después de haber cortado el consumo
- El inicio suele ser menos brusco
- Los síntomas pueden prolongarse durante semanas o meses.
Cronología de la abstinencia
Primeras 24 – 72 horas: Fase de rebote
Durante esta fase aparecen los síntomas que motivaron el inicio del consumo. Estos síntomas, en ocasiones, pueden darse con mayor intensidad y es lo que se conoce como efecto rebote.
Este proceso es más frecuente en las benzodiazepinas de vida media corta.
Entre los síntomas más comunes en esta fase se encuentran:
- Ansiedad intensa
- Dificultad para conciliar el sueño y mantenerlo
- Irritabilidad
- Temblores
- Sudoración
- Palpitaciones
- Hipervigilancia
- Dolor muscular y cefalea
- Molestias gastrointestinales
- Convulsiones en casos de retirada brusca de dosis altas
De los 7 a los 15 días: Fase aguda
En este periodo aparece la mayor actividad sintomática. En las benzodiazepinas de vida media corta esta etapa dura entre una y cuatro semanas mientras que en las de vida media larga la duración puede prolongarse entre dos y ocho semanas.
Esta fase es crítica en el tratamiento de la adicción a las benzodiazepinas ya que muchas personas abandonan el proceso al entender que la reaparición de los síntomas es una prueba de que no pueden vivir sin el fármaco, cuando en realidad estos síntomas forman parte del proceso transitorio de adaptación cerebral.
La sintomatología característica de esta fase es:
- Ansiedad generalizada
- Crisis de pánico
- Insomnio persistente
- Hipersensibilidad al ruido y la luz
- Sensación de desrealización o despersonalización
- Dificultad para concentrarse
- Cambios bruscos de humor
- Mareos
- Parestesias
- Tensiones musculares
- Molestias digestivas
A partir del primer mes: Fase de estabilización
A partir de las 4 a 6 semanas, los síntomas agudos empiezan a remitir en intensidad aunque pueden tardar aún de 2 a 6 meses en desaparecer por completo en casos en los que el consumo ha sido muy prolongado.
Durante esta etapa los síntomas no seguirán un patrón lineal y serán habituales las fluctuaciones de intensidad. La sintomatología más común es:
- Ansiedad leve o moderada persistente
- Sueño ligero o fragmentado
- Fatiga
- Sensación de “mente nublada”
- Disminución del disfrute
- Miedo a recaer
- Dudas sobre la recuperación
El proceso de mejoría
Recuperación cerebral
El cerebro posee una gran capacidad para superar una adicción a benzodiazepinas gracias a su neuroplasticidad. Esta función es la que permite al sistema nervioso reorganizar las conexiones y restablecer el equilibrio entre inhibidores y excitadores que fue descompensado por el consumo del fármaco.
Cuando el medicamento se retira de forma gradual y supervisada se producen una serie de cambios que dan lugar a esta recuperación.
- Mejora la densidad y sensibilidad de los receptores GABA A
- Se normalizan los circuitos cerebrales relacionados con la ansiedad y el sueño
- Se restablece la producción de serotonina y endorfinas que son las responsables de la regulación del sueño y la ansiedad (entre otras funciones)
La evidencia clínica demuestra que, con un abordaje adecuado y supervisión profesional, se puede recuperar una vida normal tras haber sufrido este tipo de adicción a benzodiazepinas.
Cómo puede ayudar Centro Elphis en el tratamiento de la adicción a las benzodizepinas
En Centro Elphis, como centro especializado en el tratamiento de adicciones, hacemos un abordaje multidisciplinar diseñando planes de retirada individualizados, seguros y progresivos acompañados de psicoterapia que permita el aprendizaje de estrategias de regulación más allá del uso de fármacos, de esta manera no sólo promovemos la abstinencia de benzodiacepinas sino que trabajamos sobre el bienestar individual de la persona.
Estos planes resultan fundamentales para atravesar con seguridad las diferentes fases que tiene este proceso favoreciendo una recuperación estable, duradera y sin recaídas.
Si crees que tú o un familiar podéis estar atravesando por un proceso similar, no dudes en contactar con nosotros y te ayudaremos a evaluar tu situación.





